EL ORIGEN DE LAS PASTORELAS... Por Lic. Luis Gerardo González Álvarez

5 Diciembre 2011(05:20:06)

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MATAMOROS DE AYER Y HOY

Durante mi paso por la radio haya por el año 2009, cuando producíamos el similar a esta columna “Matamoros de Ayer y Hoy”, en el Grupo Mi Radio que dirige nuestro buen amigo Roberto Chapa Zavala.

Entrando la temporada decembrinas se nos ocurrió dedicar los programas de esas fechas, a comentar y recrear la historia de las tradiciones navideñas, y una serie de investigaciones que llevamos a cabo a cerca de las principales iglesias de nuestro Matamoros.

Recodemos que prácticamente durante la primera mitad del mes de diciembre entre pastorelas y peregrinaciones es el tenor diario, y no se diga de nuestras posadas que son tradiciones muy nuestras y muy mexicanas.

Les comento que aquí en Presidencia Municipal de Matamoros, a causado revuelo la idea que se tuvo por parte de los integrantes del cabildo “Los Regidores”; acompañados también por algunos funcionarios de la administración, para llevar a cabo la escenificación de una pastorela, el revuelo que a causado es de lo más interesante, por saber quienes o cuales funcionarios serán los que representen papeles como el niño dios, el diablo entre otros en la escenificación de esta pastorela. Por nuestra parte estaremos al pendiente de ver la escenificación de esta pastorela.

Y como es nuestra costumbre para entender de estos temas se hace necesario presentarles los antecedentes históricos de estas bellas tradiciones Mexicanas.

LAS PASTORELAS

La pastorela fue el arma pacifica de la que se sirvieron los frailes franciscanos para evangelizar a los indios mexicanos en el siglo XVI. Al pasar los años, las pastorelas se convirtieron en una tradición que conserva su sentido religioso, aunque en muchas ocasiones, se mezcla con la picardía del barrio mexicano. Actualmente, México no es el único país que las escenifica, sino que las pastorelas han traspasado la frontera llegando a Estados Unidos y Canadá en donde comienzan a tener una gran aceptación por el público de estos países.

Al llegar los frailes franciscanos a tierra azteca, descubrieron que los indígenas realizaban ritos y festividades en torno a sus “Dioses”, muchos de ellos representados en esculturas o tallados en bajos y altos relieves en sus edificios. Muchos de estos ritos y festividades estaban acompañados por flores multicolores, música, cantos, alimentos y en algunas ocasiones sacrificios humanos.

Por ello, entendieron que para evangelizar a estos hombres y mujeres tenían que hacerlo a través de sus costumbres, retomando sus símbolos de vida y retirando los de muerte.

Para 1530, Fray Juan de Zumárraga ordenó que se escenificara la “Farsa de la Natividad gozosa de Nuestro Salvador” durante las primeras fiestas de navidad que se celebrarían en tierras conquistadas. Así la Iglesia aprovechó el gusto indígena por el espectáculo y comenzó a crear un teatro evangélico catequizante.

Pocos años después se cree que fue Fray Andrés de Olmos quien redactó la primera pieza referente a la “Venida y Adoración de los Reyes Magos” y se cuenta que cerca de 5 mil indígenas presenciaron la escena. Los personajes que se representaron fueron: El Niño Jesús, La Virgen María, San José, Melchor, Gaspar, Baltasar, un mensajero, un ángel, el Rey Herodes, un mayordomo y tres sacerdotes judíos.

EN NUESTRO PAÍS

Los Jesuitas fueron los primero impulsores de los coloquios, representaciones que señalan el inicio de estas expresiones teatrales.

En 1828 las monjas del convento de San Jerónimo presenciaron la representación de una pastorela o entremés con motivo de la Navidad ese año. La pastorela mexicana representa las dificultades y peripecias que viven los pastores en su camino a Belén para adorar a Jesús recién nacido. El enemigo a vencer es Luzbel, el ángel del mal, quien con obstáculos y tentaciones pretende desviar a los pastores. Lucifer quien, representa los 7 pecados capitales pone estas trampas y obstáculos para hacerlos desistir.

En ayuda de los pastores interviene el arcángel San Miguel quien libra una intensa batalla con el y finalmente lo vence. Se trata de un enfrentamiento entre el bien y el mal, en el que se desprenden ciertas lecciones. Estas representaciones adquieren un nuevo carácter al salir de los atrios de las iglesias para escenificarse en las calles y las plazas donde se representan las costumbres y practicas de cada región.

Al finalizar, un fraile, los pastores y los músicos te invitan a unirte con los peregrinos en la procesión. Por los pasillos y los patios del convento, o por el vecindario donde esta fue organizada.

Todo esto acompañado por los tradicionales platillos mexicanos, y las bebidas espirituosas de cada región. (Los tamales, el pozole, los buñuelos, el tradicional ponche con su chorrito de tequila o de blandí entre otros).

Por ello, en las postrimerías del siglo XVI existen referencias de una pastorela propiamente mexicana, sobre todo en regiones de antigua influencia Jesuita como Puebla, Querétaro, Guanajuato y Jalisco.

En la actualidad se siguen representando las pastorelas pero con algunas variaciones, en los personajes; además de las pastorelas empezaron a celebrarse misas que llamaban de “aguinaldo” las cuales se celebraban durante 9 días continuos antes de la pascua.

Hoy en nuestra ciudad de Matamoros tenemos a un grupo de teatro, Escenario Azul jóvenes talentosos que mediante una de las máximas expresiones del arte, cada año realizan la tradicional pastorela la cual le dieron un giro haciéndola muy mexicana se trata de la pastorela norteña. Según el coordinador de este grupo Rolando Blanco Trujillo. “Esta conserva lo tradicional pero con un toque muy norteño”.

Hasta la próxima mi correo es archivomunicipal@gmail.com



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