Asesino o Presidente en el 2012
22 Febrero 2012(14:21:46)
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Por Felipe Moreno
Hace dos meses comenzamos la redacción de la segunda parte de Falapache y ya nos hacíamos esa pregunta ¿tendremos a un asesino o un Presidente de la República, luego de las elecciones del 01 de Julio del 2012?
Los últimos acontecimientos, sangrientos, ocurridos en el territorio continental de los Estados Unidos Mexicanos, han prendido muchos focos rojos y nos han invitado a retomar un camino ya caminado, donde la misma pregunta aún no encuentra su respectiva respuesta. Sólo se sabe que está parte de una orden, allende nuestras fronteras del norte.
El miércoles 11 de mayo del 2011, anotábamos la frase siguiente: Asesinar no es gobernar y menos puede ser una oferta política. En un Estado de derecho, el combate a la delincuencia, no puede reducirse al exterminio o vil asesinato.
En su delirium tremens, el actual Presidente de la República recién ha invocado esas fatídicas palabras hacia los miembros de su partido, y sobre todo para quienes buscaban la Presidencia de México. Quien llegue, deberá seguir mis pasos.
Hoy sabemos que la orden de diciembre la deberá acatar la panista Josefina Vázquez Mota. Y, por si existía alguna duda, revísese a que vino esta semana a Los Cabos la señora Secretaria de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica.
El o Ella, como lo planteo Falapache, el que quisiera ser, habría de sellar con sangre dicho compromiso. Más claro, ni el agua: el combate al narcotráfico y el crimen organizado habrá de seguir los mismos derroteros, los adoptados desde hace cinco años, ese 1º de diciembre de 2006, anunciados desde el Auditorio Nacional a todo México. Habrà muertos, y vaya que los ha habido.
En este sentido ya no podemos ser crípticos ni enviar mensajes cifrados o entre líneas, Andrés Manuel López Obrador y Enrique Peña Nieto deben entender a quien se están enfrentando en esta contienda presidencial. Un ataúd los acompaña en todo momento, escoltado y resguardado por la más sucia y asquerosa guerra sucia implementada desde el interior de las instituciones nacionales y avalada por la DEA. Dicho en otros términos, con la intervención directa de los Estados Unidos en las elecciones presidenciales de México.
El Presidente de la República no es amigo de Josefina Vázquez Mota, y menos pertenece al partido político de los otros aspirantes.Todos corren el mismo riesgo. La herencia que deja es totalmente despreciable, y según sus palabras el que siga habrá de continuarla, al pie de la letra. Luego entonces, será un asesino y no un Presidente de la República, dado que asesinar no es gobernar, ni aquí ni en China.
Hace 25 años la publicación de un libelo estremeció a la población de México. El texto contenía un fuerte ingrediente político, era la oposición abierta hacia el hombre que en unos meses se convertiría en el próximo Presidente de México. El titulo: Un "Asesino en la Presidencia". Y es que, luego de quitarle la paja al libelo, el único texto rescatable y motivo para escribir una nota, tenia que ver con un hecho sangriento ocurrido en la Colonia Narvarte, donde tres infantes fusilaron, con una escopeta, a la sirvienta de la entonces lujosa residencia. Raúl, Carlos y Alfonso fueron sus nombres, el de la victima nunca se supo y menos se conocieron los nombres de sus familiares, ni su lugar de origen. Los padres de los involucrados simplemente eran influyentes.
Si bien es cierto que Carlos Salinas de Gortari, el primer Presidente Ilegitimo de México, llegó a la Presidencia de México con las manos manchadas de sangre, su mandato no chorreo ni genero albercas o mares de sangre. Sus errores fueron políticos y económicos, sobre todo al momento de entregar la codiciada Banda Presidencial. Salinas definitivamente se equivocó con Ernesto Zedillo. Todos los Presidentes de la República se equivocan. O será como se dice: se lo impusieron los Estados Unidos.
Y es que, es a partir de la sucesión presidencial de Carlos Salinas cuando todo en México comienza a descomponerse vertiginosamente.
A las reformas constitucionales del salinato pronto comenzaron a sumarse los muertos. Abrieron la tanda: Manuel J. Clouthier y el Cardenal Posadas, a los cuales se sumarían: Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu. Este último, diputado electo y en vías de ser coordinador del grupo parlamentario del PRI en la LVII Legislatura.
Es obvio que Ernesto Zedillo no quería trabajar con una cámara heredada, y menos por su antecesor, con quien se sigue disputando los privilegios de seguir siendo el empleado favorito de los intereses financieros y económicos del mundo globalizado, mismos que siguen saqueando y ahogando a México, ahora con las reservas petroleras. Luego entonces, el problema del narcotráfico y el llamado crimen organizado no es tan complicado, simplemente no hay jefes y menos un jefe para muchos otros jefes más voraces y pequeños.
El narcotráfico es un negocio de Estado, por no decir de los Estados Unidos, los mismos que son capaces de inventar un delincuente como Saddam Hussein o un líder en las montañas como fue Osama Bin Laden, para quedarse con todo el gas y el petróleo existente en las tierras del Medio Oriente. Cuba no tiene nada y el poco petróleo que pudiera tener se encuentra muy abajo y más aún, con exceso de azufre.
La casa señores se sigue quemando, decíamos el viernes 8 de Abril del 2011. Y sí, mientras la casa se sigue quemando, continuamos haciendo blanda literatura. De la simple escritura, ahora intentamos pasar a la poesía. Pero no sabemos y sólo nos "encabronamos" a lo pen…. ¿Cómo enfrentarnos a un gobierno de ineptos, insensibles y corruptos? Por cierto, en las arcas de Doña Alejandra Sota existe un faltante de mil millones de pesos que la señora-obviamente- no quiere reconocer porque no le pertenece.
Recurramos a la prosa simple para ubicar el origen de tanta violencia en México; dado que esta ola de asesinatos no responde ni corresponde a ningún desequilibrio provocado por el llamado crimen organizado. El cártel más peligroso se encuentra instalado entre Oyameles y Pinos, donde todavía hace unos meses se oía gritar, desaforadamente a un baterista: "mátalos, mátalos...mátalos"... cuando alguna nota periodística no era del parecer o tersa a los oídos de su jefe.
Si bien es cierto el incremento de los "daños colaterales" y las decenas de víctimas mortales son todos los días; los orígenes y las causas parten de un sólo punto: la nulidad en las políticas de Estado y de Gobierno que nos han llevado al deshonroso mote de ser un "Estado Fallido".
Matar no es gobernar, ni aquí ni en China, señor Felipe Calderón. Aún está a tiempo de detener a sicarios y gatilleros incrustados en las nóminas de la PFP. Hombres y mujeres que se manejan con toda la prepotencia e impunidad del mundo, aún en las calles de la Ciudad de México y en horas pico. Aunque ya hayan cambiado de instalaciones varias veces. Hace meses dejaron abandonadas las que tenían por el Monumento a la Revolución.
Viremos los ojos de los miles de cadáveres sembrados a lo largo y ancho del territorio nacional durante los últimos 11 años. Ya no reparemos en los "grandes" cadáveres políticos.
Observemos y señalemos a los culpables de estos acontecimientos, sobre todo a los políticos y sus respectivos partidos políticos, señalemos a todos los que han arrastrado a México hacia ese callejón sin salida, donde el desempleo y la falta de oportunidades de desarrollo nos han conducido hacia el incremento de los cinturones de miseria y subdesarrollo, amen a las filas del llamado crimen organizado. México se encuentra al borde de la guerra civil y ya se sienten los primeros vientos del caos. Los muertos de los últimos días en los reclusorios de México no son locales o estatales; todos son mexicanos y producto de una violencia institucionalizada y generalizada. Ya nada más falta que se diga: "es que eran delincuentes.
La guerra de Felipe Calderón, anunciada el 1º de Diciembre de 2006, ha fracasado rotundamente.
Tan es así que hoy sus estrategas recurren a todo tipo de argucias y métodos, con tal de evadir su responsabilidad histórica y pasársela al resto de la población. Sólo, de esa manera, es posible entender una serie de acuerdos y medidas que pretenden violentar y acomodar una serie de acontecimientos hacia las elecciones presidenciales del 2012, cual si ya fuera propaganda de tipo político. Y es que, la violencia será su única herencia política. Aunque matar no sea precisamente la mejor manera de gobernar, sin hacer política.
La idea es clara y el objetivo también, involucrar a la sociedad en todos y cada uno de los actos violentos ocurridos durante su sexenio. Hacer de SU guerra, un problema generalizado; como si el negocio de la venta y consumo de drogas formara parte de las ilusiones y esperanzas de un pueblo que a diario se muere de hambre y de pobreza. ¿Dónde están los empleos prometidos señor Felipe Calderón? ¿Acaso quedaron en el fondo de una mina, o en una tumba colectiva en Tamaulipas?
Matar no es gobernar y menos puede convertirse en una oferta política, así sea la orden y el deseo de los gringos, para detener a los flujos migratorios provenientes de Amèrica Latina.
Sin duda, detrás de la ejecución de un grupo de jóvenes, pueden caber todo tipo de conjeturas.
Y más si las muertes las inventa el mismo gobierno. Ya pasó antes con los estudiantes en el Tecnológico de Monterrey, y después le tocó a los del Estado de Morelos. Jóvenes que no tenían antecedentes criminales, al contrario, poseían un claro historial de ser personas sanas y decentes. ¿Tiene acaso algo en contra de los jóvenes el señor Presidente Felipe Calderón y ahora en contra de los internos de un penal? Sólo es una simple pregunta.
La ejecución en Monterrey, Nuevo León, como la de Cuernavaca, Morelos, forma parte de un todo.
No son islas y menos son parte de un archipiélago; son resultado de un hecho concreto, el haber sacado a las calles al Ejército Mexicano y asignarles labores de policías. Si existe un General del Ejército detenido e involucrado con el crimen organizado, seguro hay más.
En este trabajo sucio y desesperado, obviamente hay que mencionar a la única Armada que realiza labores sobre tierra firme y descuida los mares y litorales. Hoy son, incluso, agentes de tránsito.
Si alguna policía ha fracasado es la PFP que ni son policías ni son militares. Al día de hoy, no se sabe que son, sólo se sabe que saben cobrar y alojarse en hoteles de lujo, mientras soldados y marinos comen desperdicios y duermen en lugares insalubres.
Suena loco, descabellado, pero desde hace un par de semanas se comenzaron a detectar una serie de movimientos tendientes a justificar la permanencia de la violencia institucionalizada en México. Cómo si fuese lema de campaña política. Precisamente en el momento que la ciudadanía ya comenzaba a pedir el retiro de los militares de las calles. Y es que, no nos engañemos, a los soldados únicamente se les prepara para matar y nunca para razonar o gobernar. Y es que, matar no es gobernar.
Los soldados no son policías, no son detectives, no son personas normales y menos comunes ni corrientes. Un soldado únicamente recibe órdenes y las ejecuta. Su formación profesional los conduce y prepara para la muerte, dado que todas sus acciones las esta haciendo en "nombre de la patria". Un soldado no tiene madre, ni padre, sólo lo cobijan los colores nacionales.
La guerra de Felipe Calderón, una guerra perdida, pero que nadie ha ganado, se esta convirtiendo en un peligroso boomerang, que no puede resistir un minuto más, y menos los siete años más que ha pronosticado el Secretario de Seguridad Pública Genaro García Luna. Así los Estados Unidos de Norteamérica digan que ese problema "ya tocó fondo" y los "resultados se verán en tan sólo dos años", en pleno 2012. Y es que, sin temor a equivocarnos, a los gringos se les olvida que el 1º de julio del 2012, ya tendremos otro Presidente de la República, y otros serán los factores de análisis. A menos que ellos ya hayan decidido otra cosa con Josefina como Presidenta de la República.
El futuro de México no depende, ni puede depender de quien comenzó una guerra, suponiendo ese era el principal problema de México y no de los Estados Unidos de Norteamérica. Antes que las drogas y el llamado narcotráfico, Felipe Calderón tenía de frente: La generación de cientos, miles de empleos; la atracción de inversiones y capitales; garantías y seguridad para dichas inversiones; etc. Hoy México no es seguro ni confiable para los grandes capitales. México es un Estado Fallido.
Un país como México, aislado de gran parte del mundo, y sobre todo distante con América del Sur y el Caribe, como se lo heredó Vicente Fox, ¿qué destino podía tener, más allá del negocio de las drogas?
Si se le pregunta a un joven mexicano que prefiere traer, un Mercedes o un carro de paletas o hot -dogs, seguro se inclina por el primero. Y eso en este y otro país del mundo, sólo puede dárselo el narcotráfico. Por cierto ¿sabe usted el promedio de edad que tienen los 60 mil cadáveres que ha sumado esta guerra? Ese si que es un secreto de Estado. Sólo obsérvese la edad de los "fiambres" que se encuentran conservados en un termo king en el Estado de Veracruz, a manera de ejemplo. Ese camino ya no se puede seguir. Matar no es gobernar.
Las declaraciones del gobierno de Washington, como las de México y otras autoridades internacionales, sólo vienen a confirmar lo que ya todos sabemos. México es un Estado Fallido, como fallido resultó ser el experto Carlos Pascual en su intento por "salvar a México". No obstante esa dimisión, la intromisión del gobierno norteamericano en los asuntos de México es directa y vergonzante. Los "gueros" caminan tranquilamente por las calles de México o se alojan en hoteles de lujo, desde donde realizan sus nefastas actividades. Y, recuérdese, ya pueden pasar desapercibidos porque muchos son de origen mexicano.
Bien decía aquel policía, perseguido por la UEDO y la SIEDO en su momento, "si quieres prosperar en tu carrera policial, no te pelees con la DEA". Esperemos que Marisela Morales no sea la próxima víctima de Genaro García Luna, quien ya lleva varios procuradores removidos.
Así que, el poeta Javier Sicilia puede esperar sentado, Felipe Calderón nunca les dará esa cabeza, ya que no le pertenece y menos está autorizado para removerla. Ni ahorita ni mañana con otro gobierno, así sea priìsta o perredista.
La PFP y García Luna, llegaron para quedarse y extenderse por la faz de nuestras tierras, hasta tener el mando único de todas las mafias o policías. Quizà ese dìa el objetivo de Felipe Calderòn se haya cumplido.
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