ELEAZAR GARCÍA SAENZ “EL CHELELO” (1924-1999)

26 Agosto 2012(20:08:15)

> DTPV/en Línea

MATAMOROS DE AYER Y HOY… Por el Lic. Luis Gerardo González Álvarez

Hola que tal amables lectores, el pasado 24 de agosto se cumplieron 13 años del fallecimiento de este personaje y artista muy carismático de nuestra muy querida región del norte; y me refiero a Eleazar García  Saenz “El Chelelo” (1924-1999).

En lo que a mí respecta me trae un grato recuerdo, por que él asistía a la fiesta de cumpleaños de Don Agapito González Cavazos el día 22 de diciembre de cada año.

Fue allá por el año de 1980 cuando yo venia de Guadalajara, Jalisco,  donde hacia mis estudios y coincidimos todos en el aeropuerto de la ciudad de México, y digo todos por que se juntó prácticamente en la sala de espera del vuelo vespertino a Matamoros, una caravana artística a la moderna porque viajaban en avión, y estas de los años 30s y 40s conocidas como caravanas que se presentaban en carpas, viajaban como dios les daba a entender para ir de pueblo en pueblo llevando su espectáculo.

Pero les comento que en esa ocasión coincidimos, un grupo músico vocal estos de 7 u 8 integrantes que también asistían a las celebraciones del onomástico de Don Agapito; me refiero a los Dorados de Villa y la parte humorística la encabezaba Eleazar García “El Chelelo”, que era enviado por cortesía de Don Ramiro Garza Cantú empresario tamaulipeco muy conocido.

También coincidieron en este vuelo Lorenzo de Monteclaro, el dueto Estrella, el Chis Chas otro comediante, y a decir del Chelelo este dijo en forma humorística, vine por estos al Teatro Blanquita que estaban haciendo su temporada para que me acompañaran a la fiesta del güero Agapo,  y que  se queden apantallados del cariño y el apapacho que se le dá por el norte.

En eso estábamos cuando aparece también Don Roberto Cantoral (Qpd) y la Sra. Ana Luisa Pelufo, quien a decir de Don Roberto venían a pasar la navidad, a su casa en la ciudad de Brownsville, Texas.

Entonces imagínense ustedes el alboroto y la extrañes de los pasajeros al abordar el avión que nos traería a Matamoros, y las ocurrencias del Chelelo no se hicieron esperar al abordar esté, y saludar a los pasajeros con un “Hola Raza Maguacatera”, que era su expresión muy particular para iniciar con una carcajada de todos aquellos que lo conocían y lo admiraban, otros se quedaban sorprendidos de su forma de ser hasta que empezaban a interactuar en su onda humorística como se decía en aquellos años.

Platique largo y tendido con El Chelelo y créanlo que en los 45 o 60 minutos  de vuelo, fueron cortos para tocar tantos temas de política, de su vida y uno que otro consejo que me dio.

SU BIOGRAFIA

El Chelelo (1924-1999) era un auténtico tamaulipeco, originario del Rancho Los Guerra, (Mier) actual municipio de Miguel Alemán. Además de la agricultura, en aquella época las actividades se reducían a pescar en el Río Bravo y la práctica de beisbol. Sin embargo la principal distracción de Eleazar durante su niñez, consistía en ofrecer junto a su amigo Silvestre Barrera, funciones de títeres en el traspatio de su casa, por las cuales cobraba un centavo la entrada.

En esos años llegó a Los Guerra, el famoso Circo Imperial, con motivo de una gira hacia el sur de Texas. Aquellos pobladores aislados y curtidos por el sol, no desaprovechaban la oportunidad para divertirse. Eleazar tenía catorce años de edad y se enroló como aprendiz de artista de la legua. En su primera gira por ciudades y pueblos polvorientos, se dedicó a interpretar corridos y canciones norteñas que el público le aplaudía.

Para sobrevivir en el ambiente del espectáculo, colaboró de locutor en caravanas artísticas, percibiendo apenas un modesto sueldo, que le permitía comer y comprar ropa de trabajo. En la radiodifusora XEHI de Miguel Alemán, entrevistó  y se hizo amigo de numerosos artistas mexicanos: Tin Tan, Chelo Silva, Óscar Ortiz de Pinedo y Antonio Aguilar.

En alguna de sus correrías por el norte del país, conoció a Fernando Casanova, y al escritor y guionista de cine Ricardo Garibay. Durante una gira por el norte de Tamaulipas, el escritor redactó los apuntes para sus novelas más importantes: Par de Reyes y La Casa que Arde de Noche, inspiradas en el ambiente social, propio de un territorio colindante con los Estados Unidos. De esta relación obtuvo un papel en la película: Los Hermanos del Hierro (1961), western basado en una violenta historia sucedida entre Reynosa y Matamoros.

En 1964 viajó a Guatemala para filmar la película: La Gitana y El Charro con la actriz y cantaora española Lola Flores. En aquel país centroamericano se estableció y conoció al cantante Antonio Aguilar, quien lo bautiza artísticamente como El Chelelo, seguramente derivado de su nombre de pila. Con este apodo logró enorme popularidad, derivado de su espontáneo y sano humorismo.

En esa misma década El Chelelo filmó: El Caballo Blanco, Vuelven Los Argumedo, Yo el Mujeriego, El Señor Tormenta, Tormenta en el Ring, Alazán y Enamorado, El Norteño, Vuelve el Norteño y muchas más; actuando casi siempre al lado de Antonio Aguilar. Desde entonces, acompañó a este actor y cantante zacatecano en la mayoría de sus películas, relacionadas con personajes y caballos de corridos famosos.

El Chelelo, logró colocarse entre las figuras más taquilleras, gracias a su sencillez y actuaciones formidables en: Viento Negro (1964), donde obtuvo una Diosa de Plata y El Escapulario (1968), en esta película de suspenso, haría el papel de Juan, un mudo. La Cárcel de Laredo, recibió un premio en el Festival Internacional de Cine en Rusia. El actor y cómico norteño, participó en más de doscientas películas.

En su faceta de cantante, grabó casi una docena de discos, algunos en CBS, entre los géneros que abordó, destacan los corridos fronterizos, es autor de La Aduana de Mier, tema surgido en la década de los treinta del siglo pasado, donde mencionaba las corruptelas de los aduanales.

En la década de los 90s asumió el cargo de Diputado Federal en el Congreso de la Unión la política no obstaculizaba su vena humorística. En esos años se puso de moda la doctrina meditativa Maharishi. Por aquello de la levitación, el afirmaba a sus compañeros de bancada que: “…durante la meditación se levantaba 30 centímetros…pero de gorditas de Doña Tota.” Por el año de 1999, mientras realizaba una gira artística al norte de Estados Unidos, el actor tamaulipeco sufrió una embolia y como consecuencia de esa lamentable enfermedad, falleció el 24 agosto de ese mismo año.

Hoy El Chelelo forma parte también de la galería de los personajes tamaulipecos, que le han dado proyección nacional e internacional a nuestro Estado, “Raza Maguacatera”.

Hasta la próxima mi corre es archivo.mpal@matamoros.gom.mx



:: www.DespertarTamaulipas.com 2009-12 :: Quienes Somos :: Contacto ::